La tecnología es el conjunto de conocimientos y técnicas que se aplican de manera ordenada para alcanzar un determinado objetivo o resolver un problema.

La tecnología es una respuesta al deseo del hombre de transformar el medio y mejorar su calidad de vida. Incluye conocimientos y técnicas desarrolladas a lo largo del tiempo que se utilizan de manera organizada con el fin de satisfacer alguna necesidad.

La palabra tecnología proviene de la unión de dos palabras griegas: «tekne», que es técnica, arte y, «logia», que significa destreza sobre algo.

Un ejemplo claro de una tecnología que cubre necesidades humanas es la domótica. Cubre la totalidad de movimientos de una persona con discapacidad en su hogar, solo a través de un mando o interfaz y diversos dispositivos conectados el usuario puede llevar una vida plenamente normalizada.

Las relaciones Ciencia, Tecnología y Sociedad es un tema que ha permeado varios años, y su objetivo es poner el avance tecnológico al servicio del desarrollo humano, ayudando a favorecer e impulsar tecnologías que buscan, por ejemplo, cubrir los derechos y servicios básicos de manera equitativa, o aquellas que aseguran las posibilidades de producción, participación social y sostenibilidad en distintas sociedades.

Muchas de las tecnologías que se están desarrollando hoy en día pueden incidir en el desarrollo de distintas comunidades desde su enfoque específico, por ejemplo, en Sri Lanka se implementó el proyecto Shilpa Sayura E-school, que brindó acceso a la educación en las zonas más remotas de la población con ayuda de un sistema digital interactivo de autoaprendizaje. Este proyecto permitió a miles de jóvenes prepararse para los exámenes nacionales, ampliando sus oportunidades de empleo y el multiculturalismo.

Las nuevas tecnologías cambian las posibilidades, se tiende a la superinteligencia, a lograr el mayor potencial humano? Nos enfrentamos a una realidad en la que la humanidad se vería representada por dos grupos claramente diferenciados: aquellos que son mejorados por la tecnología y los que mantienen las capacidades innatas y las desarrollan a un ritmo que, hasta ahora, conocíamos y podríamos establecer dentro de unos parámetros.

La innovación tecnológica continua transformando industrias, empresas, instituciones, entornos, culturas y, cómo no, a las personas. Le hemos otorgado tanto poder a la tecnología que puede conectarnos y desconectarnos, amplificar nuestra ira o nuestra solidaridad, hacernos sentir emocionados, sociables, creativos, alienados, ausentes, solitarios, globales o modernos. Sin embargo, pasamos demasiado tiempo tratando de entender la tecnología y muy poco tiempo en descubrir al ser humano. Lo que nos ha llevado al punto de afirmar que hemos creado una sociedad tecno-céntrica relegando a la persona a un rol más utilitarista que trascendente.

La era de Internet, la eclosión de los teléfonos móviles, el impacto presente y futuro de la inteligencia artificial, las amenazas a la privacidad en línea, las brechas de información en aplicaciones o sitios web y las sospechas sobre la influencia en la alteración de resultados electorales de diversos países.

En las redes sociales, interactuamos e intercambiamos información con personas con quienes de alguna manera tenemos algo en común, filtramos las cosas que subimos o eliminamos de nuestros perfiles con base en la cantidad de likesshares o comments que recibimos.

No hay duda de que vivimos una era en que la tecnología digital está transformando las sociedades a una velocidad insospechada y, al mismo tiempo, logra avances sin precedentes a la vez que plantea nuevos y profundos desafíos.

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